En
medio de un bosque, como si el de Robin
Hood se tratase, nos iniciamos con el
arco; cuando vuelvas la cara hacia el
blanco no lo mires simplemente,
concéntrate en el, no solamente con los
ojos, hazlo con todo el cuerpo al mismo
tiempo. Todo depende de la
liberalización de la flecha
“ININTENCIONADA e INVOLUNTARIA” , el
disparo deja detrás una prolongada
resonancia, moviéndose la flecha tan
serenamente como un soplo, pareciendo
que este viva.